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cuentas claras
Enrique Contreras Montiel
Mucha necesidad, poco empleo Se ha dado en calcular que se requeriría crear más de un millón de plazas anuales para satisfacer las necesidades de empleo de los jóvenes que cada año alcanzan la edad de incorporarse al mercado laboral. Según esas cuentas, el Producto Interno Bruto tendría que crecer cada año entre 5 y 6% para generar esa cantidad de empleo. En realidad, el factor que crea los empleos es la inversión, y es la relación de ésta con el empleo la que genera el producto. Además, tampoco hay una relación exacta. A ese millón se tendría que agregar la población que no tiene empleo, la que lo tiene en la economía informal y a sectores que se han incorporado en los últimos años al mercado laboral, como son las mujeres. Hay regiones, como la de Sotavento, Veracruz, donde en la última década se incrementó de manera notoria la participación de la mujer. En dicha región creció más del doble al pasar de 16 a 36% de la población ocupada. Empleo formal Una forma de medir el empleo es por la afiliación de los trabajadores al Instituto Mexicano del Seguro Social. Según la cifras del V Informe de gobierno, hasta mediados de 1999 se tenían registradas diez millones 252 mil personas, en tanto que diez años antes eran siete millones 599 mil, lo cual significa que en ese tiempo se registró un aumento del empleo en el IMSS de 34.9%. El promedio anual de incremento fue de 3.0%. Pero en estos diez años no en todos los sectores productivos creció el empleo al mismo ritmo. Hace diez años el sector que aportaba más plazas era la industria de la transformación con 37.1%, seguía el de comercio con 18.4%. El de servicios para empresas, personas y el hogar (17.5%) y el de servicios sociales y comunales (8.8%) juntos aportaban 26.3%. En esa relación se operó un cambio importante en esta década. En los últimos datos el sector de la industria de transformación bajó a 36.5%, pero incluso parece registrar una recuperación con la entrada en vigor del Tratado de Libre Comercio y el crecimiento de la industria maquiladora de exportación, porque en 1994 llegó a representar 33.4% del empleo. En cambio, el de comercio alcanzó 18.8% y el de servicios para empresas, personas y el hogar (20.1%) y el de servicios sociales y comunales (10.3%) juntos aportan 30.4%. Algunos retrocedieron El sector que no solamente no absorbe sino que está expulsando a la fuerza de trabajo, que tradicionalmente encontraba ahí su sustento, es el primario. El empleo que generaba ese sector en 1989 representaba 6.1%, diez años después es de 3.8%. Los economistas llaman a esto la tendencia a la terciarización, en razón de que si se dividen las actividades económicas en primarias (las agropecuarias, silvícolas y pesquera), las secundarias (industriales) y las terciarias (comercio y servicios), es palpable el rápido crecimiento de éstas. Siguiendo el razonamiento de que se deben crear un millón de plazas anualmente, ello significa que en las circunstancias actuales, el empleo tendría que crecer a razón de 10% anual. Hay, pues, una distancia de siete décimas de punto para cumplir esa meta y una palpable pérdida de importancia de las actividades productivas que articulan al mercado interno y contribuyen a la distribución del ingreso y la riqueza entre los mexicanos |
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