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El sentido de la vida

Baltazar González Chávez

Alexander, escritor griego, tiene unos cuantos días de vida y enfrenta el dilema de morir absorto en sí mismo, o bien aprender a amar, a comprometerse y a expresarse con la gente que le es cercana. Tras optar por esta segunda vía, Alexander visita a su única hija, quien lo induce a leer las cartas de Anna, su esposa fallecida, y cierra su casa en la playa.

En otro lugar la vida le ofrece una oportunidad de cumplir su deseo existencial por medio de un niño albanés que representa otra de las tragedias que han sacudido a la región balcánica: la inmigración hacia destinos que ofrezcan el progreso y la estabilidad económica inexistentes en el territorio albanés; así que Alexander decide ayudar al infante a pasar la frontera. Antes de que se concrete su propósito el escritor cuenta al niño la historia de un poeta del siglo pasado que vivió desde su infancia en Italia y que, de regreso en Grecia, compraba palabras olvidadas para escribir sus poemas en su lengua natal. El niño, de quien Alexander se ha responsabilizado, busca para él palabras y se las vende, para el niño es un juego; para Alexander es la respuesta a su ansia de vivir a profundidad.

La última cinta del director griego Theo Angelopoulos (1935) -premiada en 1998, en los festivales de Cannes, Francia; Tesalónica, Grecia, y Sao Paulo, Brasil- es un trabajo cinematográfico en donde su creador reflexiona sobre la existencia del ser humano y el sentido de la vida.

La eternidad y un día es una película de difícil asimilación, pues Angelopoulos estructura sus cintas con escenas largas, que hacen un tanto tediosa su apreciación para el espectador que trata de decodificar los conceptos vertidos por el realizador, no obstante, por su temática y su lenguaje poético, el filme de Angelopolus es de lo más destacado que se ha presentado en la actual entrega de la muestra

La eternidad y un día (L`Eternité et un jour), 1997. Dir. Theo Angelopoulos. Con: Bruno Ganz e Isabelle Renauld.

Baltazar González Chávez estudió Periodismo y Comunicación Colectiva en la ENEP-Aragón.

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