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"Seremos los Beatles mexicanos"
-Daniel Gutiérrez

Adriana Curiel

 

 

 

 

 

Haragán

La mayoría recuerda a Oscar Schindler por su generosidad y sus esfuerzos para salvar del cadalso a más de mil judíos. Incluso Spielberg le rindió un homenaje cinematográfico (La lista de Schindler). Empero, no todos tienen un buen recuerdo del empresario alemán. En declaraciones al diario argentino Página 12, Emile Schindler, su cónyuge, aseguró que Oscar era "un haragán completo". "Yo traía la comida. De él no recibía nada". Emile, quien reside en Buenos Aires desde 1949, narró que Oscar la abandonó en 1957. "Me dejó con una deuda que no era de cinco pesos". Para su viuda, Oscar no fue tan santo como lo pintan ni fue el único que luchó para salvar a los mil 200 judíos que tenía como empleados en su fábrica. "No fue él solo, otros le pidieron que salvara a esos judíos...", afirmó Emile, quien aseguró que los recuerdos buenos que tiene de su esposo "no son muchos".

Ni falta le hace

Ana Kurnikova es tenista, pero no tiene nada que ver con el top ten del llamado deporte blanco. Esta deportista rusa ni remotamente posee el saque de una Martina Higgins o el fuerte revés de las poderosas hermanas Williams, y sus ganancias en el circuito tenístico son más bien modestos. Sin embargo, cuenta con virtudes y atributos -como podemos observar- que le han hecho destacar en otros campos: sus ingresos por publicidad -la Kurnikova es representante de varias marcas de ropa deportiva- superan con mucho a los de figuras del tenis como Steffi Graff, por poner un ejemplo. Vistas así las cosas, ni falta le hace convertirse en una estrella del deporte blanco.

Reaparición

Cuando alguien menciona a ET, una de las cintas más taquilleras de la historia del cine, viene inmediatamente a la memoria el extraterrestre amorfo y excesivamente bobo que toda la película se la pasa buscando un teléfono porque extraña a su mamá y una Drew Barrymore aún infante, que años después se convertiría en una junkie de tiempo completo. Pocos se acuerdan de Elliot, el niño terrícola interpretado por Henry Thomas que se convertía en íntimo amigo del ñoño alienígena. Hoy, un Thomas algo crecidito (tiene 28 años) ha reaparecido como actor de películas independientes: Fever, en donde actúa con Teri Hatcher, y All the Prety Horses, con Matt Damon y Penélope Cruz. Alejado de los ambientes de Hollywood, el actor señaló que debido a eso no le había costado trabajo superar la etiqueta de actor infantil.

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