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freakziones

What color is your underwear?
Chad Smith, el baterista, dijo que tengo una voz muy sexy

Patricia Peñaloza

Just recognizing that I am a freak, but knowing that is a cool place to be.
Red Hot Chili Peppers

Es de madrugada caminando y todo podría ser la Plaza Garibaldi, pero sin más personas que las que andamos el paseo nocturno. Hablo en un mal inglés, y sin embargo me entienden. Le digo a Flea que mi novio toca muy bien el bajo y le pregunto si no quisiera escucharlo. Flea se percata de mí, me mira atento, con esos ojotes enloquecidos que porta, pero no me contesta. Está atento a mi plática, asiente con la cabeza cuando es debido, pero no contesta ni hace el intento. Se sigue de largo caminando, un poco a mi lado, un poco de frente. Le comenta algo a Anthony, quien de plano se comporta cual si fuese yo un fantasma; más bien no se comporta de ninguna manera conmigo, pues sí soy un espectro, sólo ante su diámetro de visión. Chad anda por ahí, y es quien más me hace caso, aunque aun así se modera. Y aunque es muy alto, en este pasaje luce chaparrito, y no hay explicación para ello. John es el más callado, como lo es allá afuera, pero no se parece, pues además luce como el más alto, cuando no lo es. Anthony y Flea se abrazan, caminan divertidos, no hace frío aunque es de madrugada, ni siquiera mucho aire, como si la intemperie citadina estuviera dentro de un cuarto mal alumbrado, con paredes de madera pintadas en opacos azules y verdes, adornadas con andamios o escalinatas negras metálicas. Se suponía que Diego debía estar por ahí, pues es el mero fan, pero no estaba. Todo era confuso, pero yo estaba emocionada. Después de todo, andaba de reventón con los mismísimos Red Hot Chili Peppers. El despertador sonó, abrí los ojos, y no tenía a mi lado a ningún Pepper, pero sí a mi hermoso chamaco dormidito cual querube.

"Soñé que me iba de parranda con los Peppers_ pero era muy raro, porque sí estaban conmigo, yo era su guía, pero no me pelaban mucho". Y aunque Diego es el fan número uno de los Peppers, tampoco me hizo mucho caso. "¿De veras no te gustaría conocerlos, saludarlos? No en pretensión fanática, sino para intercambiar ideas musicales_ al menos con Flea". Y es que es sabido que Flea es uno de los mejores bajistas que hayan existido en el funkanrol, y por tanto es, no hay ni que escribirlo, uno de los ídolos de mi novio. Sin embargo, a Dieguito no se le da ser fanático, y dijo que le daba lo mismo_ Y pensar que esta inútil fantasía comenzó porque acudí a una conferencia telefónica a larga distancia, de ésas que realizan las disqueras con los artistas. Todos esperábamos que fuera con el gran Flea, con el carismático cantante Anthony, o con el tierno y talentoso John Frusciante, quien tras siete años regresa a la banda. Nadie pensó en el equis y aburrido baterista, Chad Smith. Mas como las estrellas siempre andan por el cielo, nos tocó el inútil (aunque macizo bataco) de Smith.

A mí me choca lo acartonado de los periodistas y de la gente que atiende a la prensa en las disqueras (no así en PolyGram ni Universal). Creo que con diputados he tenido, en entrevistas, tratos intermediarios más simpáticos. Pero no sé qué les pasa, tanto a los de disqueras (se sienten más importantes que los artistas, o creen que la chamba que realizan es equiparable a estibar cartones de huevo, o no comprenden que los músicos son más alivianados que ellos y sus frustraciones) como a los dizque reporteros de la juente de espectáculos, que van a las conferencias sin informarse por Internet, boletines, amigos, o lo que sea, de lo mínimo sobre el artista. Me da la impresión de que son gente que no supo más qué hacer en la vida, y que piensa que es igual entrevistar a Fey que a Serrat. Así que, a sabiendas de que los Peppers no son unos idiotas momificados, planeé, como otras tantas veces, para romper el hielo de la solemnidad, y dejando de sentir "lo serio que es este trabajo" (lo cual no implica que dejes de hacerlo bien), saludar lo más espontáneamente al entrevistado en turno.

Eramos siete reporteros. No me quise ver acaparadora (lástima que en la mayoría de las conferencias me veo como tal, dado que de 80 periodistas que van a calentar su silla, sólo 10% interactuamos), y esperé a que otros preguntaran. Es necesario medir terreno. Primer fiasco: el compadre de El Universal pregunta a qué se debe que se hallen incursionando en el rap en su nuevo disco_ ¡horror! Cualquiera que vive en la Tierra sabe que los Peppers funkean/rapean desde 1987; cualquiera que medio está en este mundo sabe que su gran éxito "Give it away", donde rapean/funkean/roquean, es muy parecida a la rola que nos acaban de presentar en un video, a la que evidentemente se refiere el compañero (no creo que los haya oído en otro lado, pues se nota que el pobre hombre se quedó en el Universal_ ¡pero en Universal Stereo!). Segundo tache: el traductor era una papa: le quitaba color a las preguntas reporteras y a las respuestas del baterista. Todo lo resumía a telegrama, omitía información; no apuntaba ni nada, como muchos traductores hacen, y cargaba con una güeva infinitesimal. Por tanto, solicité yo misma hacer mi pregunta en imperfecto inglés; al menos sería más fidedigno que lo que Mr. Papa intentara "traducir". Dije: "Hi there, Chad!", sabiendo que me dirigía a un roquero, y no a un mamón intelectual, y que no hay por qué ser tan impersonal como los otros. Eso bastó para que me lo echara al bolsillo. No la voy a hacer larga, porque lo que me dijo ya salió en La Jornada, pero en corto, el güey no dejó de tirarme la onda, sólo porque lo traté bien, y porque -dijo- dizque tengo una voz muy sexy. Igual no era cierto, pero le cayó bien que fuera alivianada. Le pregunté qué era lo que ofrecían de su alma en el nuevo disco, y él se soltó diciendo que estaba en su alberca privada, desnudo, y que hablar así conmigo era excitante. Quise seguir la broma: "Ay, qué pena, me lo estoy perdiendo". Sin embargo, nadie en la sala de prensa se rió ni tantito. Y como lo que Chad decía no lo traducía el pendejo del Potatoe, creo que o nadie entendía, o se morían de envidia, o les parecía que ahí "debía irse a trabajar, y no a jugar". Más tarde pregunté si saldrían desnudos como en el reciente Woodstock. Chad me dijo: "Eres terrible. Eso es lo que esperas, ¿verdad?". Tras dos preguntas ajenas, inquirí otro dato musical, a lo que el californiano esgrimió: "Pati, what color is your underwear?". Como no le respondí, y le pedí sólo contestara mi pregunta, concluyó: "Ah, es que no usas, ¿verdad? Por eso no contestas. You`re a nasty girl, and I like that!". Los de la disquera ya me estaban poniendo cara de odio; los periodistas más o menos_ Al final, ya me valió madres, y cuando el traductor se despedía solicité otra pregunta_ Dije al auricular: "Chad, promise me a personal interview when you come to Mexico". Contestó: "I give you my word". Dijo que le diera mis datos a la chava de la disquera, para que cuando vinieran, yo les enseñara los sonidos de la ciudad. Le di mis datos a la monita. Ella y sus compañeritos me miraban con una seriedad rara; no soportaban que alguien se les saliera del huacal, porque se supone que los Peppers no van a dar ni conferencia de prensa, cuantimenos entrevistas (eso dicen, y luego salen exclusivas en Switch). Sólo hay que esperar a ver si ese Chad tiene palabra, o si esos apoquinados de la disquera no interfieren en el asunto.

Patricia Peñaloza es periodista, escritora y cantante. Correo: futuram@yahoo.com

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