etcétera el país el mundo dinero columnas
gente águila y sol medios ciberia
ensayos mañana tianguis libros
cultura espectáculos etcétera
el país

la granja
1 Tragedia
2 Solidaridad
3 Cifras
4 A la Unesco

Raúl Trejo Delarbre

textos
Guerrero bronco
Julián Andrade Jardí

personal
Demetrio Sodi
Edgardo Bermejo Mora

 

 

 

 

 

memoria

¿El cuarto candidato?

Pablo Hiriart

El rompecabezas del 2000 no está resuelto, pues únicamente están seguras las candidaturas de Cárdenas y Fox.

¿Van a ser los tres tradicionales y ya? ¿O entre el PRI, PAN y PRD se meterá la cuña del cuarto candidato? Hay indicios de que así ocurrirá. Falta ver a costa de qué partido levanta vuelo ese cuarto candidato.

Lo que dará la pauta será la elección priista el 7 de noviembre. Si hay desprendimientos, lo más probable es que se canalicen hacia el Partido Convergencia Democrática, de Dante Delgado.

Y ahí no hay vuelta: ése será el cuarto candidato, que se nutrirá del descontento priista y le restará votos al PRI, que en ese escenario perderá las elecciones presidenciales sin remedio. El triunfador podría ser Cárdenas o Fox; el que mejor levante vuelo en los siguientes meses.

En caso de que el PRI logre una elección aceptable y reconocida por los contendientes, en la que haya un ganador indiscutible y los demás asuman los resultados, entonces el cuarto candidato habrá que buscarlo en una coalición de partidos minoritarios, o en una figura inesperada. En términos de coalición de partidos, lo que se observa como más viable es la alianza del PARM, con el partido de Camacho (PCD) y algún otro de los pequeños para llevar la candidatura de Porfirio Muñoz Ledo. Con esa alternativa el partido sacrificado sería el PRD.

Muñoz Ledo no le va a quitar votos al PRI. Tampoco Camacho Solís. Tomarían bases de los grupos inconformes o desplazados del perredismo.

El otro escenario es que Cuauhtémoc Cárdenas logre concretar una alianza amplia y variopinta como la que se construyó en 1988. Esta vez podría ir como candidato de los partidos que no pudieron concretar la alianza en septiembre, salvo el caso del PAN y del Verde Ecologista.

Sería una candidatura poderosa, con el PRD, PT, Convergencia Democrática y Partido del Centro Democrático. De concretarse un escenario con esas características, el PAN se vería forzado a engrosar su oferta electoral con una alianza con los partidos Sociedad Nacionalista y Verde Ecologista.

No sería ninguna alianza "barata" para Acción Nacional. Primero porque en Sociedad Nacionalista se encontraría a antiguos compañeros de partido, como Pablo Emilio Madero y Adalberto Rosas López, que en el seno del blanquiazul provocan lipiria a no pocos cuadros distinguidos.

Pero lo realmente caro sería la alianza con el Verde Ecologista. González Torres puede darle al PAN los votos que le faltan para ganar, y eso cuesta.

Independientemente de la opinión que tengamos de ese dirigente, no es posible desconocer que su propaganda le ha funcionado siempre. Sin ofrecer nada al electorado, sino frases y desplantes, ganó su registro, lo conservó después, y duplicó su votación en las elecciones capitalinas del 97. Ahora con una frase que se sale del cartabón agresivo de los demás, "integrémonos", puede conquistar más votos de lo que se cree, especialmente en la franja de población que está harta de los pleitos sangrientos en los demás partidos.

La gran incógnita acerca del cuarto candidato es Democracia Social.

Pablo Hiriart es director general del periódico Crónica.

principal | correo | publicidad | búsqueda | suscripciones | anteriores