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la granja Raúl Trejo Delarbre
1 Cárdenas Dentro de nueve meses Cuauhtémoc Cárdenas y el país entero comprobarán si la tercera es la vencida. En 1988 no ganó las elecciones presidenciales con todo y el mito y mitote que se armó en aquellos discutidos comicios -en los que el PRI tampoco obtuvo todos los votos que le adjudicaron los resultados oficiales-. Seis años más tarde, el repentino pero explicable reagrupamiento social alrededor del partido en el gobierno (aquel 1994 había sido de inusitados sobresaltos políticos) dejó al hijo del general en el tercer sitio de la disputa por la Presidencia. El candidato del PRD obtuvo solamente 17% de los votos, Diego Fernández, del PAN, alcanzó casi 27% y Ernesto Zedillo, del PRI, más de 50%. Ahora viene la tercera. Cuauhtémoc Cárdenas se mantuvo en el centro del escenario nacional gracias al triunfo contundente que lo llevó en julio de 1997 al gobierno de la ciudad de México. La crisis del PRI, la búsqueda ciudadana de nuevas opciones y la ayuda de los medios que llegaron a otorgarle espacios mayores que a los candidatos de otros partidos propiciaron aquella victoria. Cárdenas alcanzó 48% de los votos, frente a 25.6% y 16% de los candidatos priista y panista. 2 Apoyo de 14% Sin embargo, en esas elecciones de 1997 el PRD obtuvo el tercer sitio en la votación nacional. En comparación con su 48% en la ciudad de México, alcanzó algo menos de 26% de los sufragios para conformar la Cámara de Diputados. El PAN tuvo 26.6% y el PRI, 39%. Ahora el reto de Cárdenas y su partido radica en mantener sus votos en la ciudad de México y extender esa presencia al resto del país. En los dos años recientes, el PRD ha ganado importantes elecciones locales (en Zacatecas, Tlaxcala o Nayarit) pero con candidatos escasamente, o nada, identificados con ese partido. Además, la presencia pública de Cárdenas no se encuentra en su mejor momento. Una encuesta del diario Reforma indicaba en agosto pasado que la intención de voto por el aún jefe de gobierno del DF era de apenas 14%, frente a 27% en favor del panista Vicente Fox y 35% por el candidato que pudiera postular el PRI. El lunes pasado, El Universal dio a conocer los resultados de otra encuesta nacional, de aspectos metodológicos un tanto discutibles (allí se indica que el cuestionario fue levantado entre el 1 y el 20 de septiembre, un lapso demasiado extenso para considerar equiparables todas las respuestas) pero de todos modos significativa. Allí se dice que la intención de voto por Cárdenas era de 14.5% en septiembre. En diciembre de 1997 era de 37%. Cárdenas está habituado a los retos. De la marginalidad priista surgió para abanderar en 1988 el movimiento opositor más extenso en la historia mexicana reciente. Nueve años después levantó a su partido en el DF de aproximadamente 19% de intención de voto en julio de 1996, al 48% con que ganó el gobierno local en 1997. 3 ¿Avanzado? Cárdenas avanza en esta aventura con un capital político personal de indudable valor, pero apoyado en un partido cuya única cohesión se encuentra en las adhesiones en torno suyo. Ni el PRD ni ese candidato tienen un proyecto que se distinga de las propuestas de otras fuerzas políticas. Su paso por el gobierno del DF permitió a Cárdenas disponer de recursos oficiales para hacerse promoción, especialmente en los vistosos anuncios televisivos que todavía en estas fechas aparecen con el lema "Seguimos avanzando". Sin embargo, la gestión cardenista en el DF tuvo más ausencias que logros. Cárdenas mantuvo su presencia en el escenario político nacional, pero como un gobernante desgastado y, en ocasiones, rebasado por circunstancias que no podía o no quería atender. Administró, más que gobernó, la ciudad de México. Sus logros son muy parcos delante de lo mucho que dejó sin hacer. Acusar a los gobiernos anteriores de los rezagos en esta capital fue un recurso eficaz en los primeros meses de su gestión, pero ahora parece más pretexto que explicación convincente. De todos modos, las omisiones en la ciudad de México no son suficientes para arruinar la presencia de ese personaje en el plano nacional. El nombre de Cárdenas sigue suscitando adhesiones, a veces con una esperanza mítica. Su voto "duro" no ha logrado, hasta ahora, ir más allá de 14%. Es difícil que esas simpatías logren multiplicarse por tres, que es aproximadamente lo que tendría que lograr la candidatura cardenista para alcanzar, Sea cual sea el resultado de este tercer intento de Cárdenas, sin duda se trata de un personaje fundamental en la construcción, con sus luces y sombras, de la democracia que tenemos ahora en México. Más sombras que luces, lamentablemente. 4 Volpi en Los Pinos Fue poco difundida, porque formó parte de un discurso en donde el tema central era la posición del Presidente de la República sobre el conflicto en la UNAM. Pero antes de decir que la ley no puede aplicarse a ciegas (lo cual le valdría numerosos desacuerdos) el pasado 20 de septiembre en la entrega de los Premios de Investigación Científica, el doctor Ernesto Zedillo hizo una enfática recomendación literaria. "Hace unos días leía yo, que después de muchos años un mexicano recibía un importante premio de literatura, considerado uno de los principales premios en nuestra lengua, y leía yo la biografía de este joven escritor", dijo el Presidente refiriéndose a Jorge Volpi, ganador del Premio Biblioteca Breve de Editorial Seix Barral con su novela En busca de Klingsor. El titular del Poder Ejecutivo puso a Volpi como ejemplo de éxito fuera del país: "Es un joven que estudió para abogado en la Universidad Nacional y ahora ha realizado estudios de literatura en universidades del extranjero... Leí la novela y realmente me emocionó y me conmovió que un joven mexicano egresado de nuestra Universidad Nacional, de 31 años, esté ganando a esa edad un premio de esa naturaleza". También saludó la profesión inicial de Volpi: "Reivindica enormemente el rigor intelectual de los abogados, porque entre otras cosas esta novela es una historia de la ciencia, una historia de la física moderna. Es un abogado que escribe una novela universal y que además de contener una historia de una de las atrocidades más graves que ha sufrido la humanidad, que es el régimen nazi, también escribe una historia de la ciencia, el desarrollo de la física entre los años 10 y los años 40, es algo extraordinario. Entonces, por favor, científicos, lean esa novela". Correo: rtrejo@mpsnet.com.mx |
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