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Un epitafio para la alianza Nicolás Loza/Alvaro López
Una vez que las expectativas en torno a una alianza electoral opositora para el año 2000 se han desvanecido, dos tipos de argumentos florecen en la explicación de su desenlace. Por un lado, quienes estiman que los involucrados en su negociación, especialmente los candidatos a la Presidencia del PAN y del PRD, fingieron buscar una coalición que en realidad nunca quisieron. Y en el polo contrario los que atribuyen la ruptura a un diferendo técnico que con voluntad y compromiso podría haberse superado. En nuestra opinión, la probabilidad de concretar una coalición electoral opositora siempre fue muy remota, y lo mismo en su promoción que en su ulterior cancelación operaron acciones e intereses contradictorios, algunos transparentes y otros sólo susceptibles de interpretación. Finalmente, la lógica tanto del autointerés racional de los principales actores involucrados, sus diferencias programáticas y sus distintas preferencias en cuanto a política de alianzas terminaron por imponerse.
Cárdenas es el principio y el fin Ludolfo Paramio
Si existe algo a lo que podemos llamar transición mexicana, parece poco discutible que Cuauhtémoc Cárdenas está en su principio. Su candidatura en 1988, como culminación de la escisión del PRI tras el destape de Carlos Salinas, puso en marcha un proceso de transformación del régimen político mexicano que ha supuesto, en primer lugar, que las elecciones realmente competitivas se convirtieran en la norma y, en segundo, que en el seno del propio PRI, y en sus relaciones con la Presidencia, se produjeran cambios tan notables como el que reflejó el espectáculo de los cuatro precandidatos priistas diciéndose atrocidades frente a las cámaras de televisión y reprochándose ser gente vinculada a la administración presente o a la anterior. Algo bastante inimaginable cuando Reyes Heroles emprendió su liberalización del régimen.
Enigmático carisma Luis Salazar C.
Independientemente de cómo evaluemos sus acciones, el ingeniero Cárdenas ha sido un protagonista central de la transición mexicana a la democracia. La formación de la Corriente Democrática dentro del PRI, junto con un sumamente reducido grupo de priistas descontentos con la conducción "modernizadora" del entonces presidente Miguel de la Madrid, habría de señalar un hito histórico en la crisis y transformación del sistema político. A estas alturas es difícil discutir la sensibilidad política demostrada por Cuauhtémoc, por Porfirio Muñoz Ledo y por otros pocos cuadros conspicuos del viejo partido oficialista, que supieron enarbolar en el interior de la maquinaria central del autoritarismo presidencialista la bandera de la democracia y así comenzar con una aventura que transformaría radicalmente el en apariencia inconmovible sistema de partido prácticamente único.
Resistió a Salinas Carlos Tello Díaz
¿Cuál es la importancia de Cuauhtémoc Cárdenas en la transición democrática de México? Cuauhtémoc Cárdenas encabezó la primera ruptura exitosa en el PRI, la de la Corriente Democrática, que cristalizó después en el Frente Democrático Nacional. Sólo con ello logró algo fundamental para el cambio democrático en México: dividir al PRI, hacer que la lucha política no se diera ya solamente dentro del partido (según reglas no escritas) para que se dirimiera fuera (es decir, en la arena electoral). |
Adiós, Cuauhtémoc Adolfo Aguilar Zinser
¿Cuál es la importancia de Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano en la transición democrática mexicana? La pregunta es un tanto retórica. Es decir, contiene la respuesta (o, al menos, parte de ella) en su formulación misma. Sin la figura política y el liderazgo de Cuauhtémoc Cárdenas, toda discusión sobre la transición democrática se reduciría a intercambios académicos. La ruptura de la Corriente Democrática con el PRI en 1987 y la campaña del Frente Democrático Nacional en 1988 son hitos fundamentales para comprender la transformación política del país. La revuelta electoral del 6 de julio y la tenaz resistencia de Cárdenas a los embates salinistas son la causa eficiente -si bien no la única- de la apertura gradual del régimen. Cualquiera que compare las condiciones de cerrazón de 1988 con la incipiente democratización de 1999 tendrá que concluir que el país mucho le debe a Cárdenas.
En el año doce Ciro Gómez Leyva
Llevo 12 años leyendo y escuchando que Cuauhtémoc Cárdenas es el regressus ad originem de nuestras taras. Presupongo que quienes lo dicen y escriben representan, según las leyes del equilibrio de contrarios, el progressus ad futurum democrático, social, cultural, económico, global.
Fidelidad al origen Edgardo Bermejo Mora
La mañana del 1 de mayo de 1934, desde la cabina de transmisión de la XEW, en su calidad de candidato a la presidencia del Partido Nacional Revolucionario, el general Lázaro Cárdenas ofrecía un mensaje a los obreros mexicanos con motivo del día del trabajo. Al término de su discurso el doctor Salvador Zubirán, uno de sus hombres de mayor confianza y consejero médico, se le acercó con una noticia inquietante: su mujer, la joven Amalia Solórzano, con quien se había casado dos años atrás, mostraba signos de estar a punto de parir al cumplirse el octavo mes de embarazo. El general recibió la noticia con más nerviosismo que agrado, un año antes otro parto prematuro le había quitado la vida a su hija que nació de seis meses y murió pocas horas después. Por ello la noticia de un nuevo alumbramiento adelantado lo preocupó. No obstante, el general debía continuar con sus compromisos de campaña. Finalmente, a las seis de la tarde recibió las buenas nuevas.
Dónde están los votos del PRD Guadalupe Pacheco Méndez
Las elecciones presidenciales del 2000 plantean a los partidos la necesidad de cuantificar el esfuerzo organizativo al que habrán de enfrentarse durante la campaña electoral. El punto de partida para todo cálculo prospectivo es necesariamente el número de votos que un partido ha obtenido en las elecciones más recientes. ¿Con cuántos votos cuenta el PRD hoy en día?
Si gana Cuauhtémoc Jorge Javier Romero
¿Qué pasaría si Cárdenas gana la Presidencia de la República? Tal vez no es ésta la pregunta que habría que hacerse sino otra, mejor formulada, ¿pasaría algo si Cárdenas ganará? Porque la duda que surge en torno a un posible gobierno de esta izquierda conservadora con la que nos ha tocado lidiar en estos tiempos de transición permanente es si sería capaz de emprender las ingentes reformas que el país necesita para vivir en democracia. |
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