etcétera el país el mundo dinero columnas
gente medios ensayos mañana
tianguis libros cultura espectáculos
dinero

dinero
Los salarios como amenaza
Ricardo Becerra

 

 

 

 

 

cuentas claras

Enrique Contreras Montiel

Lo que sobra son promesas

Tal parece que se ha entrado en un nueva fase de la competencia electoral: la de la mayor promesa. En la lista están tanto candidatos como precandidatos. Uno ofrece un crecimiento de más de 7% del PIB; otro dice que congelará el precio de la tortilla; no falta quien ofrece empleo para todos, por lo que creará más de un millón de plazas de trabajo anualmente; tampoco faltan los desayunos escolares para la chiquillada que asiste a la escuela y, por supuesto, subsidios generalizados, sobre todo para la gente del campo, ahí donde se concentran los mayores estragos de la pobreza que vive el país.

¿Será posible tanta belleza? Con unos candidatos que cumplieran la mitad de lo que ofrecen el país caminaría con menos dificultades. Veamos si no.

Que cumplan aunque sea la mitad

A partir de 1981, el PIB creció a una tasa promedio de alrededor de 1.2% anual. Si de verdad la economía pudiera lograr un crecimiento sostenido, con estabilidad y sin sobresaltos de 3.5% anual, sería un gran logro para el país.

Pero la falta de actividad económica tiene sus repercusiones en el ingreso de la población y las fuentes para obtenerlo: el empleo. La principal fuente de ingresos para la gente ha crecido en los últimos diez años a una tasa promedio anual de 3%. Esto parecería adecuado, porque ese ritmo se aproxima a la tasa de crecimiento de la población cuando nacieron las personas que en la actualidad se están incorporando al mercado de trabajo. En realidad sólo sirve para que las cosas sigan como están.

El empleo registrado en eI IMSS es de alrededor de diez millones de personas, poco más de la cuarta parte de la Población Económicamente Activa (PEA) del país. Hay quien calcula que en la economía informal subsisten alrededor de 9.5 millones de personas, casi las mismas que tienen un empleo formal.

La razón es muy simple y seguirá siendo un problema cuando menos hasta el año 2020 -cuando alcanzará su cúspide-, y es que la población que necesitará un empleo será creciente. En tanto la mayor participación relativa de las personas menores de 14 años se registró en el censo de 1970, cuando fue de 46.1%, en los siguientes años esos jóvenes serán parte de la población adulta. Para el censo de 1990 la población con edad de 15 a 24 años alcanzó su participación relativa máxima con 21.5% del total. Esto quiere decir que México tendrá el porcentaje mayor de su historia de población en edad productiva sin poder encauzarla. Precisamente en la década de los 20 del próximo siglo será casi 70 puntos porcentuales de la población total.

Sólo que hagan magia

Al escuchar los ofrecimientos de más despensas, más subsidios, más apoyo gubernamental al campo, es decir, más gasto público, queda en el aire la pregunta: ¿de dónde sacarán ese dinero? La dificultad para generar ingresos públicos es todavía más grave. Por un lado, los ingresos ordinarios del gobierno federal muestran una trayectoria descendente. En 1989 tenían una proporción de 26.2% respecto del PIB, en tanto que para 1998 descendieron hasta un nivel de 20.7%. En el transcurso de estos años los ingresos ordinarios del gobierno federal apenas aumentaron en 2.2% en términos reales, es decir, a una tasa promedio anual de apenas 0.24%. Sin embargo, si se divide el periodo en dos: uno, antes del Tratado de Libre Comercio y, el otro, después del mismo, se puede hacer una observación adicional. En los años previos al TLC el crecimiento de los ingresos ordinarios públicos fue de 7.8%, lo que implica un crecimiento de 1.9% en promedio anual. En cambio, en el periodo de 1994 y 1998 el crecimiento fue negativo. En ese periodo los ingresos públicos descendieron en -10.5%, lo cual ofrece una tasa negativa de -2.7% promedio anual. Incluso concediendo que la crisis de 1995 propició un fuerte retroceso en las finanzas públicas, los ingresos ordinarios calculados a partir de ese año tuvieron una tasa de crecimiento promedio anual de 2.1%.

(Notas de Enrique Contreras Montiel)

principal | correo | publicidad | búsqueda | suscripciones | anteriores