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el santo oficio Para sacudir los zapatos Abanico
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Puro realismo mágico Thelma Gómez Durán
Amante de la actuación, Dolores Heredia desborda esta pasión en Santitos, ópera prima de Alejandro Springall, donde da vida a Esperanza, una mujer llena de sueños que responde a un llamado divino para viajar a Los Angeles, California, en busca de su hija. Originaria de La Paz, BC, Dolores tiene un camino trazado en el cine nacional, ya que su talento histriónico se ha reflejado en películas como Pueblo de madera, Vagabunda y Dos crímenes; en puestas en escena como Ay Carmela y Ahí te estás, además de que en la actualidad forma parte de la compañía escénica Sunil, cuyo trabajo se desarrolla en Suiza, país donde radica desde su matrimonio con el actor Danielle Finzi. ¿Qué significó para tu carrera personificar a Esperanza? Fue algo muy especial para mí hacer una película con una historia tan original. Desde que conocí el guión y hasta este momento, creo que es una cinta que puede acercar al público al cine mexicano. Respecto del personaje, fue delicioso dejar que Esperanza me llevara de la mano, poder entrar a esta mirada tan inocente y fuerte a la vez, tan llena de fe. Es un personaje rico, muy matizado, con un gran desarrollo y con una conclusión muy fresca, lo cual deja una historia transparente, sin complicaciones. Aunque en la película hay drama, también explora la parte irónica de la vida, lo divertido. La historia de Santitos, filme que se estrenará el 8 de octubre, se basa en la vida de Esperanza, quien vive en Tlacotalpan, Veracruz, en compañía de su esposo y su hija. Sin embargo, su vida cambia radicalmente cuando se tiene que enfrentar, primero, a la muerte de su pareja, y poco tiempo después al fallecimiento de su primogénita. Pero la aparición de San Judas Tadeo, en el horno de la cocina de Esperanza, mueve a esta mujer a ir en busca de su hija, ya que según el santo, la adolescente no murió, fue secuestrada y llevada al norte del país. Esta historia que podría parecer trágica en un primer momento, es tratada por Springall con un toque de humor, donde la realidad y la fantasía se unen. "Los mexicanos somos muy trágicos y solemnes, pero también tenemos esa parte irónica, ese modo de ver la vida, de reírnos de nuestras propias tragedias, de nuestros dramas cotidianos, de tener una relación con lo religioso y con la fe muy especial y auténtica, llena de un enorme sincretismo. En este sentido, Santitos tiene mucho que ofrecer, toca la relación que tiene con los santos un personaje que es frágil y fuerte a la vez, que es muy sincero y honesto; toda la película está hecha de ese modo, todos los personajes determinantes en la historia fueron construidos de un modo muy pleno." La filmación de Santitos se realizó en abril de 1997, pero el trabajo de postproducción fue muy cuidadoso, por eso tardó cerca de dos años en estar lista. "Alejandro es un director que ha sido muy cuidadoso en todo su trabajo, en la selección de actores, de todo su equipo humano y de todos los detalles que hacen que una película tenga calidad, por eso ha conseguido transmitir lo que quiere_ La película tiene efectos digitales y el trabajo de edición se cuidó mucho. Santitos entrará a la cartelera mexicana en un momento muy propicio." ¿En este contexto, qué futuro le auguras a Santitos? El cine en México no es una película, son todas las películas, todo lo que deja Sexo, pudor y lágrimas le va a servir a Santitos y lo que consiga esta cinta le ayudará a las que vengan en un futuro. Por eso es necesario pensar en conjunto, en equipo, yo creo en esta mentalidad. Iniciaste tu carrera en teatro, ¿qué te da más artísticamente, las puestas en escena o el cine? Para mí el teatro es la raíz, me da mucha seguridad, me permite jugar y experimentar, conocer el público, sus reacciones, descubrir qué cosa le gusta a la gente que le cuenten, cómo le gusta que se lo cuenten. Si tienes esa experiencia en el teatro y después tienes la posibilidad de trabajar en cine, como actor tienes más seguridad, más firmeza, puedes construir al personaje mucho mejor, obviamente el cine tiene un trabajo más interior, tienes que abrirte muchísimo, ser más generoso con tu intimidad. Thelma Gómez Durán estudió Ciencias de la Comunicación en la UNAM. |
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