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Para sacudir los zapatos Puro realismo mágico Abanico
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el santo oficio La razón de la culpa José Luis Martínez S.
Confuso y contrito el amanuense mira los desfiguros de Lina Santos en su séptimo mes de embarazo. En un reportaje de la revista TVyNovelas aparece desnuda: cubriendo con una mano sus senos y con la otra acariciando su abultando vientre; no enseña nada indebido, gracias a Dios, excepto su proclividad a la cursilería, porque aun el virtuoso y tolerante cartujo se siente agobiado con las alas tan grandes como ridículas colocadas sobre su espalda para justificar el título de los imaginativos editores: Lina espera un angelito... Pero nadie tiene la culpa -reflexiona el trapense- de esta saga de mujeres grávidas y desnudas, en la cual se inscribe también Christian Bach, sino Demi Moore, quien puso el ejemplo sin imaginar las patéticas y tercer-mundistas versiones de su idea... ESTA NOCHE EL monasterio quedará deshabitado, queridos cinco lectores. En el Auditorio Nacional todos los cofrades intentarán el exorcismo contra la lujuria y el ritmo endemoniado de Afro Cuban All Stars, orquesta comandada por el impío guitarrista Juan de Marcos, quien junto con Ry Cooder propició la grabación del álbum Buena Vista Social Club, punto de partida del actual auge de la música cubana en el mundo e indispensable paradigama para los jóvenes inquietos de la tercera edad... Con una alineación multigeneracional donde sobresalen los veteranos Rubén González, Cachaíto López, Ibrahím Ferrer y la divina Omara Portuondo, Afro Cuban All Stars también estará mañana en la Alhondiga de Granaditas para la inauguración del Festival Cervantino, cuya sola mención hiere los recuerdos del abad... Pero hoy en el Auditorio Nacional, con unos mojitos entre pecho y espalda para tomar valor, los monjes lanzarán conjuros y anatemas contra esos soneros empeñados en pervertir a las almas puras pregonando las bondades de la incontinencia y los reclamos del cuerpo. Que el Señor los perdone... EL ROSTRO BEATIFICO aunque torturado del amanuense se ilumina al conocer la afabilidad, la ternura del papa Juan Pablo II en su encuentro con intelectuales y figuras del espectáculo el pasado jueves en Castel-gandolfo... Ahí estuvieron Willie Colón, Quincy Jones, Bob Geldof y Bono, entre otros, para solicitar al Santo Padre su apoyo en la campaña Jubileo 2000, tendiente a la condonación de la deuda de los países del Tercer Mundo... Durante 40 minutos conversaron y bromearon con él, sobre todo Bono, quien según un despacho de la agencia AFP lo describió como "un showman y el primer pontífice funky"... Además, el líder de U2 confió haberle prestado sus legendarios anteojos oscuros, tras los cuales el papa ocultó un momento la fatiga de su mirada y transformó radicalmente su venerable imagen... ¿Cómo se vería, amados cinco lectores? La duda consume la paz de la congregación y las especulaciones van de lo simplemente extraño a lo rotundamente grotesco... LA ESCATOLOGIA DE Molotov es irrenunciable para sus nuevos y viejos fanáticos, como quedó demostrado durante la presentación de su disco Apocalypshit... Pero no obstante lo grueso de sus canciones, de "sus marranadas", éstas resultan tan inocuas como candorosas si se comparan con Perra muerta o Cómodos plazos, interpretadas respectivamente por Cacerola de Pus y Terminal en la nueva novela de Tom Wolfe: Todo un hombre, cuyas 742 páginas fueron rociadas con agua bendita por el cartujo antes de comenzar a leerlas... Según algunos críticos, en esta historia Wolfe acomete la tarea de "encerrar toda la realidad actual de Estados Unidos en una sola obra de arte, divertida, desmesurada y grandiosa"... Así sea... UN OLVIDO IMPERDONABLE evitó en la pasada homilía la evocación de José Alvarado, a 25 años de su muerte... El merecido aunque indirecto jalón de orejas para la hermandad provino del artículo de Rubén Martínez Cisneros publicado en la sección cultural de El Financiero, quizá junto con etcétera y Crónica los únicos medios que recordaron la trágica fecha... En el epílogo del libro Alvarado, el joven editado por El Nacional, Juan Manuel Elizondo escribe: "Aquel día (23) de septiembre en que murió José Alvarado llovía en Monterrey. Una lluvia fina, pertinaz, de temporal... Sabía yo que el día anterior Pepe había caído de lo más alto de la escalera de su casa... Federico Cantú me había informado del fatal suceso por teléfono: -Sabemos que se encuentra en el hospital de Xoco, con la cabeza destrozada. Los médicos lo atienden desde hace varias horas; no pasan información y no sabemos si aún está con vida. Esperamos lo peor"... Lo peor llegó unas horas después y ese mismo día, a las tres de la tarde, fue sepultado uno de los escritores y periodistas más brillantes de México, ajeno, como sus amigos Renato Leduc, Abel Quezada, Pedro Ocampo o Vicente Ortega, a la solemnidad y a la impostura... Como lo muestra el propio Rubén Martínez al citar un texto de Alvarado escrito en 1959 el cual, lamentablemente, conserva plena vigencia: El extraño caso de la Secretaría de Hacienda, se titula ese artículo en el cual anota: "Hay un caso extraño en la historia mexicana de los últimos lustros. La revolución se hizo en beneficio del pueblo y el pueblo ha seguido en la miseria. ¿Dónde está el culpable? En las novelas policiacas el culpable se esconde entre un grupo de personas aparentemente insospechables y luego se confunde entre numerosos sospechosos, pero al fin es descubierto y resulta quien menos se espera: el más distinguido, el más elegante, el más inteligente. Y es de temer que en la revolución mexicana haya ocurrido algo parecido. (...) Los culpables han sido algunos secretarios de Hacienda... y nadie puede dudar que estos caballeros no sean personas selectas y a lo que se sabe, ninguno de ellos es capaz de mancharse la pechera con salsa borracha o de presentarse en un consejo de ministros con tufos de pulque y chicharrón"... QUERIDOS CINCO LECTORES, con la falaz melancolía de Isabella Orsini y Alicia Machado, El Santo Oficio los bendice. Que el Señor esté con ustedes. Amén. José Luis Martínez S. es periodista. |
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