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Todos somos consumidores Echenle Raid al animal Norma Araceli Bautista
Eso le ha pasado a cualquiera. Compra o renta una propiedad y ¡zaz!... resulta que ya estaba habitada. Y ahora viene la molesta batalla contra insectos, roedores, aves y cualquier tipo de animal que se sienta con igual derecho a vivir bajo el mismo techo que usted. La lucha puede ir desde los ataques más sencillos como la utilización de insecticidas y trampas caseras, hasta la orquestación de verdaderas batallas al mando de expertos exterminadores de plagas armados con fulminantes soluciones. Los insecticidas tampoco han podido mantenerse al margen de la especialización exigida por los consumidores. Laboratorios que no desarrollan productos específicos para la eliminación de cucarachas, hormigas, moscos, pulgas, termitas, polillas, ratones, etcétera, simplemente se condenan a su propia exterminación. Antaño era popular el uso de la "Bomba Bayer" a la que se le agregaba un líquido capaz de matar desde una araña, pasando por las cucarachas, hasta un niño (o, por lo menos, intoxicar a este último). El secreto de Bayer y Johnson & Johnson para mantenerse como marcas líderes en la fabricación de insecticidas con mayor efectividad tiene mucho que ver con su búsqueda de fórmulas que eliminen sólo aquello para lo que fueron diseñados, sin poner en riesgo la salud de las personas que habitan el lugar. La Secretaría de Salud y la Procuraduría Federal del Consumidor efectúan estrictas pruebas con estos productos antes de salir al mercado. No sólo deben garantizar su baja toxicidad para las personas sino la nula, o casi inexistente, presencia de clorofluorocarbonos, sustancias propelentes asociadas al daño de la capa de ozono. Es de dar risa que animales tan pequeños (excluyendo a las aves y roedores) movilicen a un mundo de gente para que investigue y experimente, tanto como se pueda, todo con el afán de librarse de ellos. Pero conste que sólo hablamos de los insecticidas caseros, sin importar su presentación. Pues en materia de insecticidas para la exterminación de plagas en los campos de cultivo la cosa cambia. Ahí sí que ni los mismos fabricantes se atreverían a meter las manos al fuego para defender sus productos. Norma Araceli Bautista |
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