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El dinosaurio

Héctor González Jordán*

Perdedores y seres frustrados son los personajes principales en los cuentos de Javier Flores Carranza (México, 1948), mismos que ahora están reunidos en Dinosaurio. Color de eternidad. Obra en donde podemos encontrar una colección de relatos que llaman la atención por la energía que conllevan, por un estilo directo y sin vacilaciones que se percibe en la forma de vivir de quienes dan vida a los cuentos.

Javier Flores juega con el ánimo del lector, de lo lúdico pasa a lo trágico, del humor negro salta a la tragedia, siempre con asombrosa facilidad. Desde una relación padre-hijo en la que el pequeño toma venganza del padre, descrita en "El Papálote", hasta "Tiempo pasado", relato donde el personaje ya fallecido visita a su familia. Dinosaurio. Color de eternidad recoge a manera de cuento, anécdotas o episodios trascendentes en la vida del propio autor, por ejemplo, "Café Apolo", donde traslada el movimiento estudiantil del 68 a una cafetería, u "Ojos de juventud" donde se cuenta el despertar sexual de un joven. Mención especial merecen también: "Amadeo, Natasha y la noche de las candilejas", cuento de tintes policiacos; el prosmicuo y divertido "Hermanos adorables", o el relato urbano escrito a manera de poema "Dinosaurio. Color de eternidad", en el que se rinde homenaje a una ciudad y sus bajos fondos, a aquellos seres que se cubren bajo el cielo de la noche, a los protagonistas de las canciones de Agustín Lara.

A través de su obra, Javier Flores hurga en la psicología de personajes llenos de inseguridades, miedos, perversiones, en pocas palabras insatisfechos de la vida que les toca. El exceso de alcohol, el sexo por el sexo sin importar género, la búsqueda continua de situaciones límite, el degenere y la degradación a la cual son sometidos los personajes de inmediato nos recuerdan a Charles Bukowski, sólo que en esta ocasión el autor y los escenarios se encuentran en la ciudad de México y para mayor precisión en la colonia Roma.

Javier Flores Carranza, Dinosaurio. Color de eternidad, México, Libros del dinosaurio, 1999, 204 pp.

*Estudió Comunicación en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM.

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