![]() |
el país | el mundo | dinero | águila y sol |
| medios | ciberia | gente | mañana | |
| tianguis | libros | cultura | espectáculos |
|
el navegante
|
El test de la lujuria Julieta García González
El navegante que busque información seria acerca del sexo deberá tener una gran paciencia para eliminar las páginas en donde aparecen Mandys, Cherrys, Debbies y demás sirenas que llamarán irremediablemente su atención en lugar de ofrecerle un tratado de sexualidad. De hecho, al navegante en pos de información sobre sexo se le puede olvidar su objetivo e instalarse durante horas a ver qué es lo que estas damas –y caballeros, desde luego– pueden ofrecer vía red. Encontrarse con una página desconcertante, controvertida, referente al sexo y sin ninguna fotografía es prácticamente imposible. Pero existe. Es la página Sexólicos Anónimos (Sexoholics Anonymous). Imitando los principios que fundaron Alcohólicos Anónimos, Sexólicos Anónimos busca detener una situación que es perjudicial para quien la vive y quienes lo rodean. Es decir, quiere poner un alto a las prácticas sexuales desenfrenadas. La descripción de los sexólicos dice: "Nos convertimos en verdaderos adictos: relaciones sexuales con nosotros mismos, promiscuidad, adulterio, relaciones de dependencia y fantasía en aumento. Conseguíamos el sexo con la mirada; lo comprábamos, lo vendíamos, lo intercambiábamos, lo regalábamos. Eramos adictos al coqueteo, a la provocación y a lo prohibido. La única manera que conocíamos de liberarnos de la tiranía del sexo consistía en hundirnos más en él. ‘Por favor, relaciónate conmigo y lléname’, implorábamos de rodillas. A la vez que buscábamos con lujuria tratando de lograr el estado de trance definitivo, cedíamos nuestra voluntad a los demás". Después de la descripción hay un breve test con preguntas acerca de la sexualidad del individuo y qué tanto le atrae el sexo. En los hipertextos se pueden pulsar espacios destinados a los 12 pasos para la cura que incluyen, desde luego, la abstención del sexo incluso con la pareja estable y otros consejos tan raros como ser humilde ante Dios y entregarse a El. La página es desconcertante no sólo por la relación que establece entre Dios y la conducta sexual, sino porque el sexo es un impulso natural en el ser humano y para los que hacen la página parece ser un acto exclusivamente de voluntad. El sexo es un asunto fisiológico que tiene la necesidad de ser saciado. A diferencia del alcohol, responde a características humanas no sólo normales sino sanas. Que tengamos hormonas que nos predisponen al sexo y seamos seres sociales, son factores que se combinan para hacer de las relaciones sexuales un recurso indispensable para nuestro buen funcionamiento. Esto no implica, necesariamente, que debamos ser promiscuos, pero sí que las relaciones sexuales son deseables para la mayoría de los humanos. El test habla, por otro lado, de conductas comunes y no necesariamente negativas, como las fantasías, la masturbación y el coqueteo. Las necesidades sexuales varían en cada individuo y tienen que ver con su pasado, su fisiología, su cultura y sus planes de vida. Evidentemente, una persona que no puede controlar sus impulsos sexuales y, debido a ello, daña a otros o a sí misma, necesita atención. Pero en ciertas etapas de la vida (adolescencia, climaterio) o bajo ciertas condiciones (un alumno de internado, un soldado) una persona puede sentirse confundida respecto de su apreciación del mundo sexual y sus propias inclinaciones y deseos. La propuesta de Sexólicos Anónimos tiene algo raro, algo demasiado místico. Tiene un formato de absoluta seriedad, pero tal vez poco humano, poco comprensivo, poco informativo
|
|
|
|