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el revés de la trama
Renward García Medrano
Pedro Salazar Ugarte
Rafael Cordera Campos
José Luis Durán King
Patricia Peñaloza
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Encapuchados Fábulas de ultras y porros (IV)
Edgardo Bermejo Mora
Por mucho que sus causas nos resulten diferentes e incluso antagónicas, aun reconociendo la distinta naturaleza de sus actividades públicas y sus reclamos, los personajes de estas cuatro fotos, además de cubrirse el rostro con capuchas, máscaras o pasamontañas, comparten otro rasgo en común: los cuatro, es decir, los guerrilleros futbolistas del EZLN, el luchador Universo 2000, los miembros del Ku Klux Klan y los paristas de la UNAM, se han propuesto violar la legalidad en nombre de lo que consideran una causa mayor. Los cuatro, a su manera, se reconocen ultras: creen en la justicia de su causa por sobre todas las cosas y en la primacía de los fines por sobre los medios; se proponen, por lo tanto, conseguir sus propósitos a toda costa, para lo cual el diálogo con el adversario termina exactamente donde principia la cordillera de sus convicciones. En su credo particular: negocian los que claudican, disienten los que traicionan. Finalmente, todos ellos encuentran en el acto de cubrirse el rostro el mejor atuendo para revestir su épica febril y martirológica, su naturaleza enigmática y elusiva. 1. En el caso de los zapatistas, su levantamiento en armas y la declaración de guerra que suscribieron contra el Estado se hizo a nombre de los indígenas y los oprimidos del país. La foto de Frida Hartz se publicó en La Jornada el 11 de marzo de 1999, y corresponde a la visita que realizó a la ciudad de México un grupo de zapatistas para promover la Consulta Nacional del pasado 21 de marzo. Los zapatistas, entre las novedades de la temporada, sostuvieron varios partidos de futbol en donde demostraron más garra que técnica. Un dato más: están a punto de cumplir tres años sin acudir a la mesa del diálogo. 2. El musculoso luchador de esta gráfica provocó un escándalo "deportivo" cuando violó las ya de por sí laxas reglas de la lucha libre mexicana, al aplicar una llave prohibida a su contrincante, el Rayo de Jalisco, a quien le fracturó la cervical, dejándolo al borde de la discapacitación. Sin embargo, Universo 2000 confesó no estar arrepentido y, peor aún, amenazó con repetirle el "martinete" –la peligrosa llave de marras– a su "enemigo" cuando se vuelvan a encontrar en el ring. La foto apareció en La Jornada el 4 de marzo de 1999 sin registrar el crédito del autor. El infractor, en declaraciones a la prensa, manifesto su odio por los "técnicos" y su entrega total al bando de los "rudos". 3. Los encapuchados del KKK se pasan por el arco del triunfo a la Constitución de su país que garantiza a sus ciudadanos un mismo trato sin importar su origen racial o su religión, en nombre de su fanatismo religioso y su xenofobia. La foto de la agencia AP corresponde a una reunión pública del 21 de marzo en Ohio y, como las otras dos, apareció en La Jornada. No obstante violentar ostensiblemente la Constitución de su país, las autoridades gubernamentales los han tolerado más de un siglo y nadie, dentro o fuera de Estados Unidos, presiona para que se instale en Washington una mesa de diálogo al estilo de San Andrés. 4. Uno de los tres jóvenes paristas de la UNAM que aparecen en esta gráfica recurrió al tradicional paliacate para cubrirse el rostro. Los otros dos acudieron a un método menos ortodoxo: sus propias sudaderas de algodón, probablemente cosidas en alguna maquiladora transnacional, y cuya capucha levantada les garantiza el anonimato que necesitan para declarar a la universidad "territorio en rebeldía" y darle la "bienvenida", no precisamente a la sociedad –ella no ha entrado en la UNAM en estos días–, sino a sus propios fantasmas insurreccionales. La foto, de Israel Rojas, apareció en el periódico Crónica el pasado 23 de abril. En vano es decir que son asuntos y causas tan distintas como incomparables. No importa, la presencia en todos los casos de una tela que cubre sus rostros uniforma, les guste o no, a este cuarteto de ultras encapuchados
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