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Afortunada reedición

José Antonio Gurrea C.

Corría la segunda mitad de la década de los 80. Mientras en la radio comercial el pop-rock en inglés y el rock en español eran los géneros que rifaban, en Guadalajara, a contracorriente de cualquier moda, un par de arriesgados músicos, mejor conocidos como Duda Mata, pergeñaban un disco homónimo lleno de experimentación y fusiones, en donde el minimalismo, la electrónica y el progresivo se daban cita, y en donde las deudas con gente de la talla de Steve Roach, Robert Fripp, Laurie Anderson o The Residentes eran más que evidentes.

Realizado entre diciembre de 1986 y febrero de 1987 en el Audio Arte Studio, Duda Mata tuvo un tiraje de sólo mil ejemplares, de los cuales muy pocos circularon en la ciudad de México. No obstante, o quizá por eso, el disco se convirtió rápidamente en una obra de culto; era frecuente encontrar a los melómanos vanguardistas a la caza de alguna copia en El Chopo y similares. Disco en el que predominan las atmósferas oscuras, Duda Mata es resultado del año de trabajo que José Fors (voces) y Carlos Esege (teclado y percusiones) dedicaron a la composición del material, cuya mayor parte de su instrumentación se encuentra realizada con el sintetizador DX7 y una batería electrónica.

Con un sonido totalmente vigente a 13 años de su producción y fugaz aparición, hoy, la versión remasterizada y en compacto de Duda Mata acaba de ser lanzada al mercado. Con esta edición no sólo se hace justicia a una obra que en su momento pasó casi desapercibida; se muestra además que en la escena nacional rockera de los 80 existían propuestas dignas que iban más allá de los eslogans de marketing que proliferaron en dicha década (new wave, new romantics, rock en tu idioma y un largo etcétera).

En Duda Mata acompañan a Fors y a Esege –por cierto, el primero abandonó toda experimentación y formó La Cuca, mientras que el segundo se fue a radicar a San Francisco, en donde se dedica a la composición sinfónica y de cámara– Jorge Amaro, en el bajo; Abraham Calleros, en batería; Arturo Ibarra, en guitarra; Andrea Fellner, en violín; Eloisa Chávez, en cello, y la sublime voz de Jaramar Soto


Duda Mata, Opción Sónica, 1999.

José Antonio Gurrea C. es redactor de etcétera.

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