Abanico

MUSICA •Eliades Ochoa, destacado integrante del Buenavista Social Club, brindará un concierto el próximo 31 de julio a las 23 horas en el Hard Rock Live. Máximo exponente de la música guajira en Cuba, Eliades y su Cuarteto Patria darán a conocer Sublime ilusión, su más reciente producción discográfica, sin faltar, por supuesto, grandes éxitos como "El cuarto de Tula" y "Se soltó un león". •Directamente de la Gran Bretaña, el 31 de julio a las 19:30 horas se presentan The Specials, líderes del movimiento ska llamado Two-Tone. Con una trayectoria que data de 1978, e incluye cambios en la dirección musical y algunos periodos de inactividad, esta banda se reagrupa en 1998 y lanza el álbum Guitly Til Proved Innocent, con el cual regresan abiertamente al ska. La cita es en El Circo Volador (Calzada de la Viga 146, Col. Jamaica). Como grupos abridores estarán Salón Victoria y La Matatena. PRESENTACIONES •Este viernes 30 a las 21 horas, el músico Marcos Miranda presenta en el Café Hexen (Jalapa 104, Col. Roma) su compacto Aisha María, un disco sobre la kalimba, instrumento ritual africano •Un día después, a partir de las 20:30 horas, el cantautor Juan Pablo Villa presenta en Jazzorca (Municipio Libre 37-a) Tori cántaros, una obra que discurre por los caminos de la canción contemporánea y la fusión

 

Caso patológico

El hecho, patético, absurdo, realmente difícil de creer, quizá a algunos provoque hilaridad, enojo o tal vez llanto, pero para otros sea motivo de la más seria reflexión. Autoerigidos en nuevos torquemadas, los directivos de Stereo 97.7, una estación de FM capitalina, rebautizaron la canción tema de la película Sexo, pudor y lágrimas. Para ellos su título "correcto" es Amor, pudor y lágrimas. Eso no es todo: la versión que transmite dicha estación omite la palabra sexo de la letra, por lo que el coro queda cojo: "... pudor y lágrimas". Aterra, en verdad, que las concesiones de radio se encuentren en "tan buenas manos"

 

Un Woodstock comercial

Con una asistencia de 200 mil personas, poco menos de la mitad que hace 30 años (450 mil), en Woodstock 99 el espíritu de paz, amor y música que animó al festival de 1969 fue sustituido por otro más lúdico y comercial. Ejemplos de esta nueva identidad: por momentos la atención del público estuvo centrada, más que en la participación de los músicos, en los videojuegos instalados por una famosa marca comercial o en la tienda blanca en donde se podía tener acceso a Internet y al correo electrónico. Asimismo, a nadie incomodó que los escenarios estuvieran montados sobre una antigua base militar o que el estacionamiento estuviera instalado en hangares destinados a bombarderos B-52. Signo de los tiempos, sin duda