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La economía mundial
Ricardo Becerra

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

En este pueblo no hay neoliberales

Ahora sí, todos los políticos mexicanos pintaron su raya para dejar del otro lado al neoliberalismo. Y aunque nadie quiere cargar con este santo, tampoco hay quien tenga la audacia para decir que es populista. Ideológicamente todos quieren ser puros y castos.

Más allá de la posición ideológica y política, la distinción entre neoliberalismo y populismo tiene un sustento teórico. La diferenciación tiene como uno de sus puntos principales de discordia al gasto público: si puede ser deficitario o no. Unos, los populistas, dicen que el gasto público es un elemento importante para activar a la economía y que el déficit (cuando el gasto supera al ingreso) se financia con la actividad adicional que se logra; en tanto, los neoliberales y monetaristas aseguran que solamente genera aumento de los precios.

La razón que aducen es que si hay capacidad productiva subutilizada, un aumento de la demanda de producto propiciada con el déficit público se trasladará hacia toda la economía a través del efecto multiplicador. Esto es, el mercado actuará como una suerte de correa de transmisión, y entre más amplia sea, más posibilidades tiene de llegar a más personas y regiones del país. De ahí que los populistas se empeñaran en fomentar el mercado interno

 

Un multiplicador que no multiplica

El factor más importante de una política económica populista es, pues, el del multiplicador. Si una sociedad, como la mexicana, es fundamentalmente consumista, entonces tendrá posibilidades de ampliar su multiplicador. Pero hay, cuando menos, un par de problemas. Por un lado, la estructura productiva mexicana tiene una gran dependencia y la sociedad mexicana una gran propensión hacia los productos importados. Cuando hay un aumento del poder de compra de la gente, automáticamente se dispara la importación de bienes de consumo. Esto último es el segundo aspecto y se relaciona con la estructura distributiva del ingreso, en la que los dos últimos deciles, según la Encuesta ingreso y gasto de los hogares, realizan alrededor de 60% del gasto de los hogares mexicanos.

Para fines prácticos, ese dato advierte que el efecto multiplicador se vuelve ineficiente por una simple razón: hay una fuerte filtración del gasto tanto en inversión como en consumo hacia el exterior. Es tanto como decir que el gasto de los mexicanos le da empleo y estimula la inversión de otros países

 

¿Ahorrar es la alternativa?

La otra teoría, la tradicional, monetarista o neoliberal, aboga por que sea el ahorro el que estimule la actividad económica. Según esto, la acumulación de ahorro bajará su precio (su tasa de interés) y lo hará más accesible a los inversionistas de la actividad productiva. Suena bien, sólo que para México hay un problema: ¿qué tan factible es que el ahorro se convierta en inversión? Prácticamente 60% de las oficinas bancarias y la captación de recursos se realiza en cuatro entidades del país.

¿El fomento del sector será una alternativa? Entre 1993 y 1998 las exportaciones crecieron a una tasa promedio anual de 17.7%. Respecto a las importaciones, en el mismo periodo registraron un aumento promedio anual de 14%. Hay que precisar que la diferencia en la tasa de crecimiento de ambos conceptos no ha corregido el déficit crónico y se explica más bien por la contracción de la demanda interna y no tanto por la nueva vocación exportadora de la economía mexicana. Pero ha sido la industria maquiladora la principal dinamizadora del sector exportador.

Por su parte, el consumo total de los mexicanos, como porcentaje del Producto Interno Bruto (PIB) se ha retraído. En el periodo aludido representaba inicialmente 82.9% y ahora es de 77.6%; incluso el privado pasó de 71.9 a 6.2%, y no se diga el público, que pasó de más de 11 a 9.4%. Para regocijo de los populistas y en detrimento de los neoliberales, el mercado interno está perdiendo fuerza y es creciente el distanciamiento entre pobres y ricos


(Notas de Enrique Contreras Montiel)

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