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Ricky Luis: "Ya tengo dinero para pantalones"

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Asombro

¿Cómo y cuándo se dio cuenta Guillermo Cabrera Infante de que "el fardo de la notoriedad" había caído sobre él? En El peso de la fama –el libro de Juan Cruz Ruiz comentado en este espacio hace un par de semanas– el escritor de origen cubano señala: "Cuando un día alguien me pidió un autógrafo me asombró enormemente, porque ¿para qué querían un autógrafo mío? Eso es algo que surge espontáneamente pero muy asombrosamente para mí, tan asombrosamente como decir que a las 11 de la noche en Londres me han llamado a la puerta para ver si yo vivía ahí... Una vez íbamos por la pradera americana en tren, estábamos sentados Miriam y yo... y llegó un indio totalmente indio, vestido de indio... trenzas, gorro... Y entonces el indio me dice: ‘Usted es Cabrera Infante’"

 

Esclavas

Sobornos para conseguir sedes olímpicas, mercantilismo desmedido, el uso de sustancias prohibidas para mejorar el rendimiento deportivo (esteroides anabólicos, testosterona, anfetaminas) y casos de acoso sexual por parte de los entrenadores sorprenden y escandalizan hoy en día; sin embargo, no se trata de algo nuevo. Recientemente Olga Korbut, quien a los 15 años, en 1972, obtuvo para la URSS dos medallas de oro en los Juegos Olímpicos de Munich, declaró al diario ruso Komsomólskaya Pravda que las gimnastas soviéticas "eran no sólo máquinas deportivas, sino también esclavas sexuales de sus entrenadores. Yo fui una de ellas". La ex deportista, que actualmente radica en EU y prepara su libro de memorias, señaló que por aquel entonces calló porque "temía que si la verdad saliese a la luz ésta me aplastaría. Le temía al propio Renald Knish (su entrenador). Me golpeó varias veces. Llegaba a casa con moretones y tenía que mentir y decir que eran producto de caídas en los entrenamientos"

 

Efímera fama

Trevor Horn y Geoff Downes, integrantes del grupo The Buggles, tuvieron sus cinco minutos de fama cuando en 1979 llevaron al primer sitio del Top 40 su sencillo "Video Killed the Radio Star" y, dos años más tarde, cuando MTV escogió esa profética canción para iniciar sus transmisiones. Después de un par de discos y una fugaz participación de ambos con Yes, Horn comenzaría una carrera como productor de gupos rockeros y poperos; en tanto Downes, junto con tres leyendas del rock progresivo, formaría Asia, una decepcionante y mediocre banda que, con más pena que gloria, lanzaría al mercado varios discos más que prescindibles. Hoy, con los estragos del tiempo en sus humanidades, Horn es un exitoso productor que posee un flamante estudio de grabación en Inglaterra. Downes, por su parte, después de disolver Asia, ha seguido los pasos de su ex compañero y se ha mudado a Gales, en donde también se dedica a la producción, aunque sin mucho éxito


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