![]() |
el país | el mundo | dinero | águila y sol |
| medios | ciberia | gente | mañana | |
| tianguis | libros | cultura | espectáculos |
|
![]() |
El peso y el dólar Ricardo Becerra
El 19 de abril el dólar fue baratísimo: en el lapso de todo un año (junio de 98-mayo de 99) ese día se erigió como una demostración inequívoca de que la economía se estaba recuperando. Era la cereza de un pastel macroeconómico: marzo, abril y mayo de 1999, hilvanaron una cadena de buenas noticias que hacía mucho no se presentaba en nuestro país, y eso causó una revisión importante de las expectativas. Incluso provocaron el vuelco de la cautela a un moderado optimismo. En esos meses ocurrió algo como esto: los inversionistas necesitaron comprar acciones o papeles de inversión de pesos; estuvieron dispuestos a ofrecer sus dólares a cambio de títulos en pesos. Hubo entonces más dólares disponibles en el mercado y su precio disminuyó. Fue un círculo que se autoalimentó: una economía con estabilidad enviaba una buena señal para comprar en pesos y para vender en dólares, lo que hizo que la divisa se tornara más barata. Pero el proceso se detuvo, ¿por qué? En primer lugar porque la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) hizo una finta de subir las tasas de interés. Si eso ocurriera, muchos inversionistas harían el movimiento inverso: comprarían títulos en dólares y venderían los papeles en pesos que poseen. Además de que sería la primera señal de desaceleración de la economía estadounidense, principal motor de la economía mundial. Pero en mayo también ocurrió otra cosa: el plan de convertibilidad argentino fue puesto en duda por su propio creador (Domingo Cavallo) y el escándalo en el banco central de Brasil (el Presidente fue acusado de dar información privilegiada durante la privatización de Telebrás). Ambos factores causaron fuertes remezones y afectaron las percepciones de los volubles inversionistas sobre la recuperación latinoamericana. Así que comenzaron una graciosa huida. México está atado a esos vaivenes que llamamos globalización. Los primeros días de junio, el dólar llegó a 9.73 pesos, y ha rebasado en dos ocasiones el margen de variación diaria, aceptada por el Banco de México; es decir, no se deslizó sino que brincó sobre la línea de flotación. En los días que corren veremos si este ajuste fue un sobresalto aislado o si nos dirigimos rápidamente a un dólar de diez pesos o más. Si la circunstancia económica en América Latina y en Estados Unidos se apacigua, podemos esperar un deslizamiento progresivo, manejable; pero si no, veremos un rebote brusco de la moneda y el rompimiento del "círculo virtuoso" que habíamos presumido y nos había causado ilusión macroeconómica en el primer trimestre del año
|
|
publicidad | suscripciones | anteriores | búsquedas | principal |
|